Juani Ruiz Echazú: El arte de no dejar de aprender
Ana Morales
Ana Morales
Esta vez tuvimos la oportunidad de tener en nuestra casa a Juani Ruiz Echazú, director de UX en AeroLab Argentina. Suena bastante pro, ¿verdad? Pero te sorprenderás que no todo empezó fácil. Tomó tiempo y sobre todo: GANAS. Lo cual no le faltó.

Desde cero

Juani tiene 26 años y vive en Buenos Aires, Argentina. Toca la guitarra, es amante de la cerveza, el internet (por supuesto), disfruta jugar fútbol, ir a la playa, ver la naturaleza, viajar y, sobre todo, dar charlas en El Salvador. Ser director de UX no estaba en sus planes. Es más, la casualidad lo llevó a encontrarse con lo que terminaría siendo su carrera profesional.

Todo comenzó cuando tenía 15 años y gracias a un juego online inicio su interés por el mundo del internet. En este juego, explica él, se tenía que crear una página web. Nadie de su grupo de amigos sabia como hacerlas, él incluido. Pero, ¿qué tan difícil podía ser crear una página web? Tenía la curiosidad y tiempo entonces se animó a entrar a este mundo por su cuenta.

Viene de una familia de músicos, sobre todo su mamá, su papá es más empresarial. Al terminar el colegio a los 17 años, sintió la necesidad de ingresar a la universidad. Sin embargo, había un pequeño detalle que considerar: ¿Qué estudiar? Sabía muy bien que lo que quería hacer era crear páginas web. A pesar de ello, él no quería tener nada que ver con programación. ¿Diseño? Tampoco. No era lo que a él le interesaba. Y, ¿música? Le gustaba, pero no era lo que quería ejercer como profesional. El veredicto final fue: Ingeniería. O al menos para mientras.

Juani solo estudió cuatro meses, pues se dio cuenta que las matemáticas no eran lo suyo. Se armó de mucho valor y enfrentó a sus papás. Les dijo,

“Che, voy a dejar la facultad porque no me gusta”.

Tenía 19 años. En ese momento se encontraba trabajando tiempo completo para una agencia y desde hace 7 años ha estado inmerso en el mundo del internet.

Bienvenido a AeroLab

Conoció a los fundadores de AeroLab por Twitter y a través de meetups. Aquí se juntaban personas de diseño y desarrollo para compartir, pasar un buen rato, tomar cerveza y jugar pool. Durante ese año la empresa empezaba operaciones y Juani con los fundadores se hicieron amigos muy rápido, incluso se mantuvieron en contacto después de dos años en los que él pasó por tres trabajos diferentes.

Juani tenía 22 años cuando se unió a AeroLab y no tenía idea de lo que estaba haciendo, no tenía experiencia manejando gente y mucho menos teniendo una empresa, pero él se describe como una persona “muy mandada”, es decir, que si no sabía algo igual lo iba a hacer e iba aprender solo.

AeroLab contaba con 13 personas en ese momento y cuatro años más tarde, son 60 personas. El equipo se compone del Equipo de Diseño, Desarrolladores, Project Managers, Recursos Humanos y entre otras áreas.

Así empezó Juani contándonos su historia, pero no nos quedamos hasta ahí, pues teníamos muchas ganas de conocer su manera de pensar y su experiencia en AeroLab.

El mayor reto

Todos sabemos lo difícil que puede resultar trabajar con personas. Para Juani definir una metodología de trabajo en AeroLab fue su mayor reto y nos explicó muy bien por qué.

Cuando Juani entra a AeroLab sucedía que al recibir un requerimiento de cliente se iban directo a realizar el diseño. En su experiencia había aprendido que eso era imposible porque existen muchas decisiones que tomar antes de llegar a la parte visual. Se debe definir la información, la línea estética, entre otros temas. En ese momento él se hizo cargo del problema y cambió la manera de trabajar en AeroLab. Los diseñadores iban a tener que aguantarse las ganas de ir directo a Photoshop.

No todo fracaso es lo que parece

No todo será éxito asegurado. En algún momento experimentamos el fracaso, pero, ¿cómo sabes si de verdad fue un fracaso? Juani nos contó una historia relacionada a esto.

Llevaban un proyecto muy bueno de un cliente, había tenido sus momentos divertidos y no tan buenos. Al final, el cliente terminó totalmente enojado. Para el equipo esto había sido un fracaso, pues, no habían terminado un proyecto de la mejor manera. Lo que le dio un giro inesperado fue que, meses después, el cliente regresó porque lo que habían trabajado funcionaba para sus usuarios.

Quizás al principio Juani y su equipo sintieron haber fallado a su cliente, pero el hecho de que haya regresado significa que al final realizaron un buen trabajo.

Cliente vs. Agencia

AeroLab trabajó con un banco de Argentina, uno de los más grandes. Ellos solicitaron un manual de marca pero el problema fue que cuestionaban mucho los detalles y los colores que representaban al banco en el manual de marca anterior. A veces los clientes se aferran ciegamente a sus ideas. No logran visualizar la perspectiva de una agencia, que busca construirles un proyecto mejor basado en las tendencias del momento, con el fin destacar la marca.

Esto no significa que no se tomará en cuenta lo que el cliente sugiera. Se trata de comprender la experiencia y conocimiento que tiene el equipo dentro de la agencia y su rol como tal.

Otro problema que surge es que al realizar un proyecto se define desde el inicio el método (ilustración, sesión de fotos, infografía, etc) a utilizar, esto siendo aprobado por el cliente primeramente y posterior se pone en marcha. Lo que sucede es que una vez finalizada la propuesta, el cliente decide que el método utilizado no es el que desea, afectando a todo el equipo y la agencia, incurriendo en gastos adicionales. Juani nos recomendó que es ideal que el área Comercial o Project Managers controlen esto desde un inicio, pues tienen contacto directo con el cliente, de modo que se aclaren conceptos, dudas y se justifique bien la elección del método, demostrando lo que actualmente está haciendo la competencia y cómo ayudaría a la marca.

Su última recomendación, que fue más un consejo, es no dejar de aprender. Juani empezó sin conocer las herramientas para crear una página web. Su curiosidad y ganas de conocer lo llevaron lejos. Si algo te interesa o incluso aunque no sea de tu área, no dejes de investigar, de aprender, de expandir tus conocimientos.

Sin duda fue una plática muy divertida e interesante, en donde no solo pudimos realizarle preguntas sobre el ámbito profesional pero conocer más quien sobre su vida personal.

Estamos muy felices de haber compartido con una persona tan talentosa como Juani. Le deseamos lo mejor en todos sus proyectos.

¡Lo esperamos el próximo año!

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